Dron para peritaciones y partes de seguro

Dron para peritaciones y partes de seguro

Tras un temporal, el cuello de botella de un parte de seguro casi nunca es el perito: es llegar hasta el daño. Una cubierta levantada a doce metros, un faldón en pendiente o una nave con fibrocemento no se inspeccionan asomándose desde el patio, y montar medios de acceso para ver si merece la pena reclamar es un gasto que a veces supera al propio daño.

El dron para peritaciones y partes de seguro resuelve exactamente ese paso: documenta el siniestro completo, con fecha y localización, en un par de horas y sin que nadie suba.

Dónde encaja en el proceso

Hay tres momentos en los que un reportaje aéreo cambia el resultado:

Antes de declarar. El asegurado quiere saber si tiene daño real y de qué orden, antes de abrir un parte que puede no compensar. Un vuelo rápido le da esa respuesta con imagen.

En la peritación. El perito llega con el reportaje hecho y trabaja sobre una documentación completa del faldón entero, no sobre lo que se alcanza a ver desde una ventana. Acorta la visita y reduce las segundas visitas.

En la discrepancia. Cuando la valoración no convence, un reportaje ordenado por zonas y fechado es un argumento objetivo. Sirve tanto a la aseguradora para acotar como al asegurado para defender lo que reclama.

Qué siniestros se documentan bien desde el aire

  • Temporal de viento: tejas desplazadas o voladas, chapas levantadas, cumbreras sueltas, remates arrancados, antenas caídas.
  • Granizo: el patrón de impactos sobre chapa, placas de fibrocemento, lucernarios y paneles solares. Es un daño que necesita verse de cerca y a poca altura, y es donde el dron aporta más que cualquier otro medio.
  • Lluvia y filtraciones: acumulación en canalones, sumideros obstruidos, zonas de encharcamiento en cubierta plana, humedades en encuentros y petos.
  • Incendio: extensión del daño en cubierta y estructura cuando el acceso aún no es seguro. Aquí el dron es a veces el único medio viable en los primeros días.
  • Caída de árbol o impacto: documentación del elemento causante y del daño, con la relación entre ambos visible en el mismo plano.
  • Nieve: sobrecarga, deformaciones y rotura de elementos ligeros.

Qué entregable pide un expediente

No vale con mandar treinta fotos sueltas en un WhatsApp. Lo que sostiene un expediente es:

  • Reportaje ordenado por zonas o faldones, con un esquema que localice cada imagen en la cubierta. Sin esa localización, el perito no sabe dónde está mirando.
  • Panorámica general de la cubierta o del edificio para situar el conjunto.
  • Detalle a corta distancia de cada daño, con referencia de escala cuando sea posible.
  • Ortofoto cenital de la cubierta, sobre la que se pueden medir superficies afectadas. Es lo que convierte “se ha dañado parte del faldón sur” en “42 m² afectados”. Lo explicamos en ortofoto y modelo 3D de obra con dron.
  • Fecha y hora de la toma, que en un siniestro es información esencial para vincular el daño al episodio meteorológico.
  • Informe del operador con la descripción de lo observado, sin entrar en valoración: eso es del perito.

El límite que conviene tener claro

Un operador de dron documenta; no peritá, no valora daños y no determina la causa. La valoración y el dictamen son competencia del perito o del técnico correspondiente, y mezclarlo desacredita el trabajo.

Dicho eso, el reportaje sí condiciona el dictamen, porque un perito que ve el faldón entero valora mejor que uno que ve la mitad. Por eso el trabajo tiene sentido como apoyo a la peritación, contratado tanto por la propiedad como por la compañía o por el propio gabinete pericial.

Tampoco ve lo que está debajo: un dron documenta la cubierta desde fuera, no el estado del forjado, ni las humedades interiores, ni la estructura oculta. Eso sigue exigiendo inspección presencial, y el vuelo lo que hace es indicar dónde mirar.

Por qué compensa el coste

Una cubierta industrial documentada con dron son unas horas de trabajo frente a la alternativa: plataforma elevadora, trabajos verticales o andamio, con su coste, su permiso y su día de parada de actividad.

En una comunidad de propietarios el cálculo es parecido. Antes de aprobar en junta una derrama para reparar la cubierta, un reportaje aéreo cuesta una fracción de lo que cuesta montar medios de acceso y permite decidir con información real. Es el mismo planteamiento que desarrollamos en inspección de tejados con dron.

Y hay un factor de tiempo que importa más de lo que parece: después de un temporal generalizado, todos los medios de acceso de la provincia están ocupados. Un dron está disponible al día siguiente, y documentar el daño temprano evita discusiones posteriores sobre si empeoró por no actuar a tiempo.

Para gabinetes y administradores de fincas

Si gestionas siniestros de forma habitual, el planteamiento cambia: en lugar de contratar vuelo a vuelo, tiene sentido un acuerdo de disponibilidad para campañas. Después de un episodio de viento o granizo se acumulan varios expedientes en la misma comarca, y agrupar las salidas abarata mucho el coste unitario.

Trabajamos con administradores de fincas, gabinetes periciales, industriales y comunidades en Cantabria, Asturias, País Vasco, Burgos y Palencia. Puedes ver el alcance en servicios técnicos y de inspección con dron, consultar cuánto cuesta una inspección con dron o contarnos qué siniestro tienes abierto para que te digamos plazo y entregables.

Para el resto de aplicaciones en edificación e infraestructura, está la guía de drones en obra civil e infraestructuras.

Preguntas frecuentes

¿Vale un reportaje con dron como prueba en un parte de seguro?

Vale como documentación gráfica del estado de los elementos accesibles desde el aire, con fecha y localización. No sustituye al dictamen pericial, pero es el soporte sobre el que el perito trabaja y suele acortar el expediente de forma notable.

¿Quién contrata el vuelo, el asegurado o la compañía?

Cualquiera de los dos, y también el gabinete pericial o el administrador de fincas. Lo habitual es que lo contrate quien necesita documentar antes de que otro valore, porque llegar con el daño documentado siempre mejora la posición.

¿Cuánto se tarda en documentar una cubierta dañada?

El vuelo de una cubierta de vivienda o de una nave se resuelve en una o dos horas, y el reportaje ordenado se entrega en uno o dos días laborables. En situaciones urgentes tras un temporal se puede priorizar la entrega.

¿Se puede volar justo después de un temporal?

En cuanto la meteorología lo permita. El viento residual de los días siguientes a un episodio fuerte puede obligar a esperar, y conviene no forzarlo: un vuelo inseguro sobre un edificio ya dañado no compensa el adelanto de un día.