Un vídeo inmobiliario con dron se entrega en cuatro o cinco días laborables desde el rodaje, y ese es el plazo que deberías exigir. Si te dicen dos semanas, el proveedor está saturado o está subcontratando la edición. Si te prometen veinticuatro horas, algo se está haciendo a medias.
Este es el desglose de dónde se va el tiempo, para que sepas dónde apretar y dónde no.
El calendario completo, día a día
Día 0 · Encargo y planificación. Se confirma dirección, tipo de inmueble y alcance. El operador comprueba el espacio aéreo de esa ubicación concreta, mira el parte meteorológico y propone franja horaria según la orientación de la fachada. Esto no es papeleo: es lo que evita presentarse a una hora en que la casa está a contraluz.
Día 1 a 3 · Rodaje. Aquí manda la meteorología, no la agenda. En el norte, encontrar una ventana con viento flojo y cielo con algo de estructura puede costar unos días en invierno. Lo normal es rodar dentro de los tres días siguientes al encargo; en semanas cerradas de temporal, puede irse a una semana.
Día +1 · Volcado y selección. Una hora larga por inmueble revisando material, descartando tomas con viento, con un coche que aparece o con una sombra en mal sitio.
Día +2 y +3 · Edición. Es la fase larga y la que nadie ve. Montaje, estabilización, corrección de color, ritmo, música con licencia comercial, rotulación, difuminado de matrículas si hace falta, y exportación en horizontal y en vertical. Entre tres y cinco horas de trabajo por inmueble, más si hay interior.
Día +4 · Entrega y revisión. Recibes el material. Si hay cambios, la ronda de revisión suele resolverse en veinticuatro horas.
Total desde el rodaje: cuatro o cinco días laborables. Desde el encargo, entre cinco y ocho.
Dónde se pierde de verdad el tiempo
No en la edición, aunque lo parezca. Los retrasos reales vienen casi siempre de tres sitios:
El tiempo atmosférico. Es el único factor que ningún proveedor controla. Con rachas fuertes, la imagen tiembla y el vuelo deja de ser seguro; con cielo completamente plano, los planos generales pierden todo su atractivo. Mover la fecha es mejor decisión que entregar material mediocre.
La casa sin preparar. Llegar y encontrarse tres coches en la parcela, el césped sin cortar y la piscina verde obliga a volver otro día. Es la causa número uno de doble desplazamiento, y se evita con la lista de cómo preparar una vivienda para grabar con dron.
Las revisiones indefinidas. Si cada ronda de cambios es “a ver qué tal queda así”, el proyecto se eterniza. Lo sano es acordar un número de revisiones desde el principio y concretarlas: “quita el plano del cobertizo”, “el rótulo con el precio actualizado”, no “dale otro aire”.
Cuándo se puede acelerar
Hay situaciones que justifican urgencia y se pueden resolver:
- Captación en competencia: tienes que presentar propuesta al propietario el viernes. Se puede priorizar el montaje y entregar un corte rápido en 48 horas.
- Producto que se va a publicar en fecha fija, como el lanzamiento de una promoción.
- Segunda oportunidad de un anuncio estancado que quieres relanzar en fin de semana, que es cuando más tráfico tienen los portales.
Lo que no se acelera es el rodaje si el tiempo no acompaña, y ningún proveedor serio te va a prometer lo contrario.
Cómo encajar el plazo en tu proceso de captación
El error frecuente es pedir el reportaje cuando el anuncio ya lleva tres semanas publicado y no pasa nada. Para entonces el inmueble ya ha sido visto y descartado por buena parte de los compradores activos de tu zona, y cambiar las fotos no los trae de vuelta.
El orden que funciona:
- Firma de la hoja de encargo con la cláusula de uso de imágenes ya incluida.
- Preparación de la vivienda por parte del propietario, con la lista enviada por escrito.
- Rodaje dentro de la primera semana.
- Publicación del anuncio ya con el vídeo y la portada aérea, no sin ellos.
Un anuncio publicado desde el primer día con material bueno aprovecha el pico de novedad que le dan los portales. Publicarlo pelado y arreglarlo después es desperdiciar la única ventana en la que el anuncio se muestra solo.
Qué plazo exigir por contrato
Pide que figure por escrito: plazo de entrega en días laborables desde el rodaje, número de revisiones incluidas y formato de los archivos que recibes. Los tres puntos se olvidan en el presupuesto y son los tres que generan discusión después.
Nosotros trabajamos con cuatro días laborables desde el rodaje en los packs estándar y cinco en el premium, con interior completo y vuelo al atardecer, y con una o dos revisiones según el nivel. Los tienes detallados en los packs de vídeo con dron para inmobiliarias.
Cubrimos Cantabria, Asturias, País Vasco, Burgos y Palencia, y por eso el desplazamiento no añade días: salimos de la zona, no de Madrid. Dinos qué inmueble tienes y para cuándo lo necesitas y te confirmamos fecha de rodaje y de entrega antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en entregar un vídeo inmobiliario con dron?
Cuatro o cinco días laborables desde el rodaje. Desde el encargo hay que sumar los días que tarde en abrirse una ventana meteorológica adecuada, normalmente entre uno y tres.
¿Por qué tarda tanto la edición si el vuelo dura una hora?
Porque el montaje es donde está el trabajo: selección de tomas, estabilización, corrección de color, ritmo, música con licencia, rotulación y exportación en dos formatos. Son tres a cinco horas por inmueble, y es lo que separa un vídeo que vende de un montón de planos seguidos.
¿Se puede grabar y entregar el mismo día?
Se puede entregar un corte rápido en 24 o 48 horas cuando hay una captación en juego, pero no con el acabado completo. Conviene reservarlo para urgencias reales y no convertirlo en el estándar.
¿Cuántas revisiones son razonables?
Una o dos, concretadas por escrito. Las revisiones abiertas sin límite alargan el proyecto sin mejorar el resultado; lo eficaz es apuntar cambios concretos y cerrarlos en una sola ronda.